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Cobijita para un árbol, Tejesueños capítulo II

19 Mar

Puntual a la cita del Picnic Graffiti Crochet llegué al parque rojo para dar inicio a la intervención. Poco a poco las personas fueron llegando. Fue una gran experiencia, divertida, de mucha plática, risas, aprendizaje y con un resultado más que satisfactorio. Gracias a todos los que participaron. Espero que tuvieran una buena vivencia tanto como yo la tuve. También espero que el arbolito esté contento de tener nuevos colores a parte de su belleza natural. Me doy cuenta que es muy agradable compartir con los demás los sueños de Tejesueños y como nota muy personal el hacer cosas constructivas con mi tiempo y mi intención.

Gracias a todos!!

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el 14 de febrero para una Tejesueños

23 Feb

De nuevo tomé mis hilos y mi gancho para tejer. La idea ya la teníamos desde antes en Tejesueños, celebrar (por así decirlo) el 14 de febrero. No es por pose inmediata o desdén prefabricado que no creo en la “magia” de tal día. Acepto a quienes lo viven tan románticamente, pero a decir verdad  lo hago sin comprenderlos.

Yo siempre celebro que un día como este pero de 1994 entré a la preparatoria y conocí a mi mejor amiga de toda la vida, Carolina y los que por mucho tiempo fueron mi contraparte. Iván, Caro y yo nunca olvidamos tal día. Nos lo festejamos internamente. Porque los encuentros hay que celebrarlos, la cuestión es que hay que hacerlo a diario. El día sólo es pues, un pretexto.

Así que con tal pretexto y tal sueño de Tejesueños, tejí 4 pares de corazones, al final los uní con una trencita del mismo estambre y me dispuse a colgarlos por la ciudad. ¿Donde? en algunos cables, con la idea de emular los tenis que la gente cuelga en los cables, que cosa a parte siempre me han parecido fabulosos, intrigantes, desde niña.

La instalación, (pretexto para otro encuentro, debo confesarlo)  fue todo un éxito, divertida, de muchas risas y al término de ella el abrazo. Eso no estaba planeado pero fue una ganancia, la mejor forma de celebrar los encuentros de la vida.

Dejé pasar unos días para ver que sucedía con las piezas instaladas, la que muestro primero está fuera de la escuela de mi hija, para que la viéramos cada que la llevo, la del parque (la más querida) sigue ahí a la sombra de los árboles. La foto borrosa es fuera de mi casa, quise conservar esa foto porque es de mañanita, a las 7 am, así luce aún, emborronada como un sueño. Y la última es en la Rambla Cataluña, ya no está, alguien amablemente se la llevó. Gracias a ese Fulano que la puso.

Tejesueños capítulo I

2 Feb

24 de diciembre de 2011, 8:00 AM, Parque Rojo, Guadalajara Jalisco

El parque estaba solitario y lleno de gente con aire de víspera navideña. Me acerqué con mucha timidez al parabus que durante tanto tiempo había soñado vestir. Armada con café y una emoción enorme me dispuse a realizar mi sueño. Ese sueño que nació meses antes en las noches solitarias (acompañada de mí misma) de desvelos llorosos y valientes. Tejer los sueños me disipó el dolor y le tejí hilos multicolores. Me acompañé más tarde de una cómplice qué para mi felicidad aceptó y comenzó a soñar con la única consigna de divertirnos.

Al fin comencé a sacar mi obra y montarla. En ella estaban tejidas noches de medir y de vueltas y vueltas. Traían música en sus nudos ordenados. Me di cuenta que había tejido mi tristeza y toda las palabras no dichas, el cuento que no acaba y que trataba de olvidar. No olvidé y por eso lo tejí. Nada más terapéutico que entregarse a tejer sueños de Tejesueños.

Me felicitaron un par de personas por dar algo distinto a la ciudad. Me desearon feliz navidad. Al terminar de tejer lo que tenía que tejer in situ y al acabarse el café, sólo me fui. Me crucé la calle y observé mi sueño hecho realidad. Esperé a ver que hacían las personas al pasar y me gustó lo que vi. Alguien tocó los asientos, quiero creer que les pareció muy bonitos como para sentarse, pero me hubiera gustado que no lo pensaran y los disfrutaran sentados. Aunque después hubo quien me contó que se sentó en ellos y agradeció como yo agradecí su pequeña anécdota.

Sigo tejiendo sueños y cada vez son más lindos.

Miros por su parte repitió el sueño en la víspera de año nuevo. Hermoso en verdad.